Los incendios de Australia se agravan por las altas temperaturas y los fuertes vientos
Las autoridades informan de un total de cuatro muertos en las últimas 48 horas y una gran superficie totalmente calcinada
MARILUZ BELDA CORRAL
Los incendios han causado, este año 2019, un total de 8 muertos, destruido más de 800 casas y quemado casi 30.000 kilómetros cuadrados que equivale a la superficie de Bélgica. Las llamas, activas desde el inicio del verano austral (desde el 21 de diciembre al 20 de marzo), han afectado más gravemente a las regiones de Nueva gales del sur y Queensland.
Varias comunidades al suroeste de Sydney, sobre todo en la periferia, se ven alertadas de la proximidad de una tormenta eléctrica sobre unos incendios, descrito por los bomberos como “una situación muy peligrosa”. Además, se ha detectado un incendio cercano al ‘Monte Tomah’, al oeste de Sydney, donde se encuentra el Jardín botánico totalmente dedicado a la conservación. Es por esto que la mayoría de los esfuerzos por parte de los bomberos se orienta entorno a esta ciudad.
Los incendios al sur del Australia, en Adelaida, han causado un total de 23 bomberos heridos, más de 40.000 hectáreas calcinadas y la destrucción de 15 viviendo junto con gran parte del ganado. Sin embargo, en la región de Victoria, los residentes han sido alertados de que “es demasiado tarde para evacuar a la población”.
A continuación un enlace de la localización de los incendios: http://google.org/crisismap/australia
Gran cantidad de personas se solidarizan con las familias de los bomberos voluntarios que murieron la semana pasada cuando su camión fue golpeado por un árbol durante el intento de extinción de las llamas.
Estos incendios se comparan con los ocurridos en Australia hace 10 años, en 2009, donde murieron 173 personas. Ese acontecimiento, denominado como “Sábado negro” se considera como el peor desastre natural de la historia del país.
No obstante, las causas de estas constantes llamas se deben a la ola de calor que durante las últimas semanas ha roto dos veces el récord de temperatura media, alcanzando máximas de hasta 46 grados en lugares como Penrith y Richmond (al oeste de Sydney) donde se ubica una espesa capa de humo. Las autoridades afirman que “esta catástrofe no será controlada hasta que haya lluvia decente”.
Consecuencias
Además del alto número de muertes humanas, los incendios han acabado con el ecosistema de gran numero de especies y que han obligado a animales como koalas y canguros a buscar refugio en zonas residenciales, e incluso dentro de viviendas de vecinos que han salido a ayudarles de manera urgente y proporcionarles los cuidados necesarios.
A continuación, un enlace del mapa donde se localizan todos los incendios: http://google.org/crisismap/australia




