Práctica 1

Guía de cómo visitar toda Croacia en 5 días:

¿Cómo recorrer 56.542 km2 en menos de una semana?

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Este verano he estado durante los 5 primeros días de julio en Croacia, un país que hace 20 años se encontraba en una guerra civil con sus países limítrofes con los que previamente formaba Yugoslavia. Nunca antes este territorio había llamado mi atención, sin embargo, tras haber conocido sus rincones más inesperados y comprendido a su gente, anhelo el momento de volver a disfrutar de la cultura dálmata.

Primero, un poco de historia para contextualizar a los más rezagados: Croacia, o Hrvatska en croata, es una república democrática dentro de la Unión Europea que se ubica en la zona central-meriodional de Europa limitando con Serbia, Bosnia-Herzegovina, Hungría, Montenegro y Eslovenia.

Composición de la antigua Yugoslavia antes de la guerra civil

Aunque es un país miembro de la Unión Europea (desde 2013), utiliza una moneda diferente al euro que se identifica como la Kuna (kn) teniendo una equivalencia de 10 céntimos por kuna. Además, el idioma oficial es el croata, procedente del serbocroata, pero con leves variedades usándose en todo el territorio que formaba la antigua Yugoslavia.  

Sin más dilación, comenzamos nuestro viaje en la capital del país característico del Adriático: Zagreb.

DÍA 1

El avión aterriza de madrugada en la ciudad de Zagreb, situada al noroeste del país pues será el punto de partida de nuestra aventura por Hrvatska.

El paisaje que ofrece nada más bajar del avión es cuanto menos exquisitamente verde y lleno de vida y luz. El clima es similar que en España, no obstante, la temperatura es mucho más baja y no hace tanto sol como a lo que estamos acostumbrados en verano.

Una vez instalados en el hotel de la ciudad, localizado a las afueras de Zagreb y cuyo desplazamiento a pie hasta el centro engloba los 40 minutos, comenzamos la visita a la ciudad más poblada de Croacia.

La capital cuenta con un conjunto de 17 distritos en donde se encuentran los órganos de gobierno, administración e investigación más importantes de todo el país, sin embargo, cuenta con un estatus especial denominándose como “ciudad-condado”. Su afortunada localización entre el río Sava y el monte Medvednica le proporcionaron un sitio estratégico durante la guerra vivida a finales de los 90 con el resto de países limítrofes, culminando en la independencia croata en 1995.

Los monumentos que componen el casco histórico de la ciudad se mezclan con la parte más moderna y nueva de Zagreb donde podemos identificar contrastes entre: el mercado local artesano (con productos nacionales y típicos) además de las calles con el trazado romano originario y los comercios, tranvías e iluminación del siglo XXI. Esta fusión, resulta a primera vista muy extraña pero la convergencia entre ambas realidades ha derivado en un entorno atrayente para turistas y ciudadanos.

Por la noche, descubrimos un festival de jazz y chillout en medio de un parque en pleno centro de Zagreb. La música en vivo fluía entre los asistentes al evento gratuito que se disfrutaba en total armonía con el tiempo, la temperatura y la armonía de la ciudad.

Festival de Jazz en Zagreb

A la vuelta al hotel, el tranvía es la mejor opción puesto que se encuentra a las afueras de la ciudad y después de estar todo el día caminando, solo puedes pensar en descansar.

DIA 2

El día de hoy es completamente visual y en contacto con la naturaleza; nos dirigimos a los Lagos de Plitvice: un paraíso dentro de la región de Lika, en la zona central de Croacia.

Situación geográfica de los Lagos de Plitvice

Este lugar es un Parque Nacional catalogado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1979. La superficie del parque cuenta con un total de 92 cascadas que conectan sus 16 lagos, no todos ellos visitables, rodeados de un entero bosque con diversas especies de vegetación y animales.  

La visita al parque se realiza por una ruta de senderos y caminos transitables en total sintonía con la flora y la fauna que se observan. Su clara y evidente belleza ha sido clave para su preservación, resultando muy visitado en verano y un paraíso de hielo y apenas atravesado por turistas durante los meses de invierno; no obstante, según nos comentó la guía local, merece de igual modo la pena ver su totalidad en ambas estaciones. No se pueden añadir más alicientes para visitar el lugar que las propias pruebas gráficas, ¡es un verdadero paraíso!

El camino en autobús desde el parque hasta nuestro siguiente destino resulta muy agradable manteniendo en mente la frondosidad, verdura y frescura de los lagos de Plitvice.

DÍA 3

Comenzamos muy temprano el día en Pula, tras haber descansado después del largo paseo de ayer y preparados para el intenso día que nos acontece.

Por la mañana, descubrimos los lugares más inesperados y sorprendentes de la ciudad. Pula cuenta con multitud de monumentos romanos, así como un muy poco conocido anfiteatro en muy buenas condiciones conservado y también restaurado donde estaba a punto de comenzar un ciclo de cine donde proyectarían en la propia arena del circo romano las películas más aclamadas del verano. Además de este sorprendente descubrimiento, destaca la existencia de diversos arcos y templos, también romanos, a lo largo de toda la ciudad. La culminación de esta ciudad con el paisaje marítimo y portuario lo convierten en un destino que no debes menospreciar, tanto en términos turísticos, como visuales y culturales.

Después de comer en un sitio local de la ciudad (localizada en la punta sur de la península de Istria) la tradicional sopa de verduras y el famoso queso de la isla de Pag, nos dirigimos hacia Zadar.

Localización de Pula y Zadar

La ciudad de Zadar, situada en el centro de la costa de Dalmacia, debe sus monumentos y estructuras arquitectónicas a su origen neolatino procedente del protectorado veneciano que mantuvo durante muchos años.

La ruta por la ciudad comienza en el puerto, dirigiéndose por calles llenas de baldosas de mármol y parajes arquitectónicos de carácter romano que culmina en un lugar totalmente indispensable y extraordinario: el órgano del mar.

Esta maravillosa composición arquitectónica, que funciona como instrumento musical y cuyo mecanismo se basa en la fuerza con la que rompen de las olas del mar, es en mi opinión, el mayor atractivo de Zadar y uno de mis lugares favoritos del planeta. Consiste en un conjunto de tubos situados bajo un grupo de escalones de mármol que sirven de asiento para los visitantes que disfrutan de la melodía proporcionada por la consecuencia del empuje de las olas. Este dispositivo fue creado por Nikola Bašić como parte de un plan para renovar el paisaje costero de la ciudad.

Sonido del Órgano del mar de Zadar

Además, justo al lado del Órgano, encontramos otro de los elementos del proyecto que proporcionaría belleza e interés en la ciudad: el Saludo al Sol. Se trata de un círculo compuesto por losas de células fotovoltaicas llenas de iluminación LED que se cargan durante el día y por la noche sirve de ‘pista de baile’ donde las luces se encienden con un orden coreografiado.

El día acaba siendo muy completo pero totalmente aprovechado. La cama del hotel de la época austrohúngara resulta ser el lugar más cómodo del mundo en el que toca descansar para el día siguiente.

DÍA 4

Nuestro próximo destino es Split, una ciudad situada en la costa dálmata con un importante puerto pesquero y base naval del mar Adriático.

Localización de Split

Split destaca por su ciudad antigua, ubicada en el centro de la misma y rodeada completamente por una muralla muy bien conservada que fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1979.

La ciudad fue creada alrededor de la casa del emperador romano Diocleciano, sin embargo, a lo largo de los años y las diferentes guerras vividas, ha sido territorio italiano, ocupado por los bizantinos e incluso capital provisional de Croacia, entre otras cosas. Dentro de la muralla descubrimos maravillas arquitectónicas como iglesias, museos y galerías dedicadas a escultores yugoslavos que fueron creadores de la mayoría de estructuras de la ciudad.

Después de visitar el interior del palacio de Diocleciano, ubicación utilizada en la filmación de la exitosa serie ‘Juego de Tronos’ donde encontramos cuevas y una fortificación subterránea donde se encontraban los dragones, nos dirigimos hacia un mirador en la parte más alta de Split donde la cuesta de subida merecería la pena. A pesar de la poca pero intensa lluvia del día, las vistas son lo más bonito de la ciudad donde se unifican el mar, el puerto y la ciudad amurallada de la época bizantina en total armonía.

En una pausa de la lluvia, decidimos pasear por el muelle del puerto donde se localizaban todas las tiendas de souvenirs y comercios con unas vistas privilegiadas del mar. Aunque no son demasiado famosos, en Split se venden unos abalorios de plata muy característicos que se dice que dan suerte; decidimos comprarlos aquí porque es donde más barato se venden.

Una vez comido en un sitio típico de la ciudad, nos dirigimos al hotel. Debo destacar que los hoteles croatas son todos de época comunista, independientemente de las estrellas que tengan; todos siguen el mismo estilo arquitectónico y son muy identificativos.  

Por la tarde había tiempo libre y decidimos investigar más allá del muelle donde habíamos estado esta mañana ya que el tiempo era favorable y la lluvia se había desplazado a la zona sur.

Mientras caminábamos por las calles marmóreas de la ciudad empezamos a escuchar mucho alboroto y música a todo volumen proveniente de una carpa que se veía a lo lejos. Con forme nos acercábamos al sitio, descubrimos que se trataba del internacionalmente conocido ULTRA, el festival de música electrónica que se celebraba en Split durante esos días. Pese a que no contábamos con toda la energía requerida, decidimos pagar la entrada y pasar toda la tarde y parte de la noche disfrutando de esa espontanea casualidad.

Cuando llegamos al hotel, ya de madrugada, nos caímos rendidos en las cómodas camas en espera del comienzo de un nuevo día de ruta.

DÍA 5

Nos despertamos con las sabanas pegadas debido a la movida noche pasada en el ULTRA; no obstante, sabíamos que debíamos aprovechar al máximo el día puesto que nuestro último destino era: Dubrovnik.

Una vez llegamos a Dubrovnik, habiendo pasado por una zona de Bosnia-Herzegovina, nuestras expectativas fueron cumplidas con creces, puesto que la ciudad era tal y como nos la habían descrito a lo largo de todo el viaje. La denominada ‘perla del Adriático’ es una fortificación situada al pie de la montaña de San Sergio y que culmina en el mar. La también denominada Ragusa fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1979 por razones obvias una vez echado un primer vistazo.

Localización de Dubrovnik

Esta ciudad al sur de Croacia, recibe su nombre de la palabra eslava Dubrava (bosque de robles) cuya situación geográfica al pie de la montaña le ha proporcionado ventajas estratégicas y políticas por parte de sus antiguos casi conquistadores turcos.

La ciudad rodeada por el mar, cuenta con diferentes rutas turísticas tanto marítimas para visitar la costa dálmata, como terrestres por las calles y la propia muralla de la ciudad.

Es posible que el paisaje de la ciudad de Dubrovnik sea familiar para algunas personas, ya que ha sido una de las principales ubicaciones donde se ha filmado la serie, ya mencionada, ‘Juego de Tronos’ siendo la localización elegida durante las 8 temporadas de Desembarco del Rey. El turismo se centra mucho en este aspecto, aprovechando al máximo el apogeo generado por el final de la serie y creando visitas exclusivamente, sobre los puntos filmados en la ficción mencionada.

Para los que no son tan fanáticos de la serie, hay muchas visitas que merecen la pena por toda la ciudad que muestran la historia y la belleza que ofrece Ragusa.

Desafortunadamente, lo bueno es breve, por lo que finalizamos nuestro viaje en esta fantástica ciudad por la tarde y nos dirigimos a un hotel cerca del aeropuerto para el próximo día coger el avión muy temprano de vuelta a la calurosa capital española. No obstante, como mencioné al inicio, tras haber descubierto y aprendido nuevas culturas, además de palabras y expresiones croatas que siempre recordaré, espero con ilusión el momento de volver a visitar este país lleno de pequeños detalles que marcan este inolvidable viaje.

¡Hvala y hasta la próxima! Un kava, molim.

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