El caso de Natalia Grace: ¿Malos padres o enanismo como coartada criminal?
La joven, abandonada por sus padres adoptivos, decide a aclarar la veracidad de los hechos a través de un programa de televisión
MARILUZ BELDA CORRAL – MADRID
Los antiguos padres adoptivos de Natalia, Kristine y Michael Barnett, se encuentran en libertad bajo fianza, con una posible pena de 5 años y medio en prisión por el abandono de esta. El tribunal que los ha sentenciado deberá determinar si se les acusa por abandono a una menor o a una persona con discapacidad mental y física.
Natalia Grace es una niña de origen ucraniano que posee una enfermedad de la densidad ósea denominada: displasia espondiloepifisaria congénita. Este tipo de displasia es un trastorno de los huesos que se identifica con la estatura baja del paciente junto con anomalías esqueléticas, además de miopía o perdida auditiva. La malformación mencionada conlleva algunas alteraciones como la pubertad precoz, así como la aparición de menstruaciones en edades tempranas, sobre los 7 años, e incluso la maduración sexual: desarrollo de genitales tanto internos como externos, hipertrofia mamaria vaginal.
ADOPCIÓN
En 2010, los Barnett deciden adoptar a Natalia Grace, con 7 años de edad. El proceso de adopción fue, inexplicablemente, más rápido de lo habitual puesto que la Ley de Indiana, donde se localizaba su residencia, estima el procedimiento entre los 6 y 8 meses.
Durante los 3 años siguientes, la vida de Natalia fue un total caos lleno de incongruencias con los actos de su familia adoptiva. Los Barnett le hicieron pruebas médicas que posteriormente alterarían a su favor como el cambio de fecha de nacimiento de la joven de 2003 a 1989, después de haber observado “vello púbico, vocabulario impropio de una niña y existencia de menstruación reglada”; algunas de estas alteraciones en las fichas sanitarias contenían datos erróneos que más adelante un médico, ajeno a la familia y totalmente objetivo y experto, determinó como incorrectas.
Sin embargo, los Barnett no concluyeron su labor de falsificación de documentos oficiales ahí, sino que debido a un comportamiento que afirman como ‘inestable y psicótico’ por parte de Natalia, decidieron internarla en una unidad de psiquiatría con tratamientos propios de trastorno de personalidad sociopática. Después de un tiempo en el centro y tras varias dosis de tratamientos, empezó a admitir, según un médico, que tenía más de 18 años.
Algunos profesionales especializados en muchos tipos de displasias óseas han confirmado, según algunos estudios médicos, que la displasia padecida por la joven es, de cualquier modo, compatible con los síntomas mostrados y que sus padres adoptivos encontraron extraños, siendo junto con conductas ‘violentas’, motivo de su internamiento en el centro psiquiátrico.
ABANDONO
En el año 2013, Kristine y Michael Barnett junto a sus hijos biológicos, deciden mudarse de vivienda debido a los estudios de uno de sus hijos. Sin embargo, en este desplazamiento no incluyen a Natalia, puesto que, con la única argumentación de que la niña ‘tenía más de 20 años’, deciden alquilar un piso por un año cerca del colegio al que asistía la joven y dejarla totalmente sola con cupones de comida y servicio de atención psiquiátrica.
Durante el tiempo que vivió en el apartamento, una compañera de clase se dio cuenta de su situación e intentó ayudarla, dando la voz de alarma a los medios locales y al cuerpo policial de la zona. El sheriff del condado de Tippecanoe se hizo cargo del caso y ha sido una de las causas por las que el proceso judicial fue reavivado el pasado septiembre de este 2019.
En 2016, fue adoptada por Cynthia y Antwon Mans que le han ayudado y acogido como una más de la familia, a pesar de las constantes alegaciones de sus antiguos progenitores sobre su ‘conducta asesina y violenta’.

2019
Durante el mes de septiembre de este año, el caso de Natalia Grace ha sido conocido a nivel mundial, no sin diferentes versiones y desinformación popular.
Los Barnett han sido acusados por dos hechos: abandono de una menor o abandono de una persona con discapacidad tanto mental como física; el juez está aún por determinar cuál de ambos motivos va a ser por el que se les sentencie a 5 años y medio de prisión. Además, cabe destacar que un año después de abandonar a la joven sola en el apartamento, la pareja decidió divorciarse por culpa, según el padre, de la conducta de su mujer.

Michael Barnett, ha solicitado los registros médicos, realizado años anteriores a Natalia, como pruebas argumentativas del abandono; no obstante, estos documentos médicos: la partida de nacimiento modificada y los registros de salud mental realizados con el diagnóstico del centro psiquiátrico, han sido declarados como no verídicos e incorrectos por el doctor McLaren de la universidad de Indiana. La información recabada de Ucrania, el país de origen de la joven, es incompleta ya que el tipo de enanismo que padece, provoca que los métodos convencionales que podrían testificar su edad no sean válidos.
Hace unas semanas, Natalia decidió, debido al reavivamiento de su caso y cercanía del juicio contra los Barnett, asistir a un programa de la televisión estadounidense de talante psicológico para que la gente escuche su versión de los hechos. El presentador, un psicólogo clínico, le hará preguntas sobre lo ocurrido con su antigua familia y le revelará información que ella desconoce de las declaraciones de Kristine y Michael Barnett.

